¿Se puede perder la vergüenza? 6 consejos efectivos y útiles

Escrito por Gabineti

La vergüenza es un sentimiento natural y normal. De hecho, todos lo hemos experimentado en más de una ocasión, incluso hasta el punto de evitar ciertas actividades por miedo a hacer el ridículo. Ahora bien, si llega a interferir en nuestra vida diaria o nos limita constantemente puede convertirse en un problema, perjudicando nuestro bienestar psicológico. Pero, ¿se puede perder la vergüenza? No del todo, ya que sería contraproducente, aunque sí lo suficiente como para recuperar tu calidad de vida. Eso sí, necesitarás tiempo, paciencia y perseverancia.

¿Quieres saber cómo perder la vergüenza? En este post te traemos una serie de consejos y ejercicios que te ayudarán a enfrentarla y superarla.

¿Qué es la vergüenza? Definición, síntomas y consecuencias

La vergüenza se define como un sentimiento de incomodidad que surge por el temor a que nuestros actos generen rechazo en los demás. Precisamente por esto, las personas vergonzosas tienden a limitar o evitar determinadas situaciones ya que tienen un miedo excesivo y constante a hacer el ridículo y a sentirse excluidos.

Síntomas comunes de la vergüenza

La vergüenza es un mecanismo que nos permite adaptarnos al entorno y nos protege del aislamiento porque nos señala qué es correcto e incorrecto. Sin embargo, cuando estos sentimientos se apoderan de nosotros, pueden penalizar gravemente nuestro bienestar emocional.

Entre sus principales síntomas, destacan los siguientes:

  • Sentimientos de incapacidad e inferioridad ante diversas tareas o situaciones sociales.
  • Gran sensación de ridículo.
  • Autorreproches, baja autoestima y elevado nivel de perfeccionismo.
  • Comparación excesiva con los demás, a menudo alabando sus acciones en detrimento de las propias.
  • Alta sensibilidad a los comentarios de terceros.
  • Valoración negativa de uno mismo.
  • Miedo al fracaso.

Consecuencias de la vergüenza

Si se descontrola, el sentimiento de vergüenza puede dar lugar a las siguientes consecuencias:

  • Aislamiento, ya que se evitan diversas situaciones, normalmente sociales.
  • Miedo a sonrojarse (eritrofobia) en entornos sociales.
  • Timidez exagerada.
  • Baja autoestima.
  • Emociones negativas como malestar, culpa, tristeza o angustia.
  • Ansiedad.
  • Depresión.

6 consejos y ejercicios para perder la vergüenza

Para superar la vergüenza, primero debes dejar de dar tanta importancia a lo que digan los demás de ti y aceptarte tal y como eres, con tus defectos y virtudes. Todos somos diferentes y, por lo tanto, nuestros actos y sentimientos también lo son.

Además, si deseas perder la vergüenza, puedes tomar nota de las siguientes recomendaciones.

Acepta el sentimiento de vergüenza

No tengas miedo a experimentar vergüenza. Todos la hemos sentido (y la sentiremos) en muchas ocasiones de nuestra vida. Acéptala como lo que es, un sentimiento normal y un mecanismo evolutivo que nos ayuda a adaptarnos al entorno social.

Cuida tu diálogo interno

Para perder la vergüenza es importante que cuides tu autodiálogo. En ocasiones, la vergüenza tiene su origen en una autoestima muy baja o en un diálogo interno demasiado agresivo, lo que puede conducir a sentimientos de inferioridad e incapacidad. Por ello, es conveniente que revises cómo te hablas a ti mismo. Cambia los reproches por palabras más amables y, por supuesto, acéptate tal y como eres. 

Identifica qué situaciones te producen más vergüenza

¿En qué circunstancias tienes más vergüenza? Puede que sientas pánico a hablar en público, a mostrar tus opiniones o creencias ante tus amigos o acudir a diferentes actividades por miedo a no hacerlo bien (deportes en equipo, baile…).

Sea como fuere, tomar conciencia de las situaciones que te provocan vergüenza te permitirá abordarlas con mayor facilidad y, por lo tanto, reducir las emociones desagradables que sientes.

Rodéate de personas extrovertidas

Si nos rodeamos de personas desinhibidas que no dan valor a lo que los demás piensen de ellas y que se expresan de una forma genuina y espontánea, seguramente acabaremos por imitar estos comportamientos. De esta manera, es más fácil disminuir la vergüenza.

Para ello, puedes apuntarte a clases de teatro, improvisación, baile, risoterapia… La clave está en compartir tiempo con personas que disfruten de la vida y que no se preocupen por lo que hacen o piensan otros sobre ellas.

Exponte a la vergüenza

Para perder la vergüenza es indispensable que te expongas de forma progresiva, empezando primero con aquellas situaciones que te produzcan una menor vergüenza y terminando por las que te causen una mayor ansiedad o temor.

¿La vergüenza te sobrepasa? Pide ayuda profesional

Si no consigues superar la vergüenza y te limita en tu día a día profundamente, solicita ayuda a un profesional de la salud mental. Con un buen acompañamiento tendrás la oportunidad de recuperar tu bienestar emocional.

Gabineti, tratamiento psicológico para perder la vergüenza

En Gabineti contamos con un nutrido equipo de psicólogos cualificados que te guiarán de forma personalizada para que consigas superar la vergüenza. Además, todas las sesiones de psicoterapia se realizan de forma online y privada, ajustándose por completo a tus horarios y necesidades.

Artículo por Gabineti

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